Has copiado el código, lo pegas al pagar y no descuenta nada. Antes de dar por hecho que es falso: en la mayoría de los casos el código es real y el problema está en una condición que no se ve. Estas son las causas, ordenadas de más a menos frecuente, con lo que puedes hacer en cada una.
1. Es solo para usuarios nuevos
Es la causa número uno, y con diferencia. La mayoría de los códigos de bienvenida y todos los de invitación exigen que la cuenta sea nueva en ese servicio. Si te registraste hace tres años y lo habías olvidado, el sistema no: tú ya no eres usuario nuevo. En nuestras fichas esto sale marcado con la etiqueta#paranuevos, precisamente para que lo veas antes de intentarlo.
2. Lo has puesto en la casilla equivocada
Muchas apps tienen dos casillas distintas: una para cupones de descuento y otra para códigos de invitación o recomendación, casi siempre dentro del registro o del perfil, no del carrito. Un código de referido metido en la casilla de cupón da error aunque sea perfectamente válido. Si el código te lo dio una persona, busca la casilla de invitación.
3. Lo has metido después de pagar
Prácticamente ninguna tienda recalcula un pedido cerrado. El código tiene que entrar antes de confirmar el pago. Si acabas de darte cuenta y el pedido admite cancelación, lo habitual es cancelarlo y rehacerlo desde cero aplicando el código.
4. No llegas al mínimo o el producto está excluido
Dos condiciones muy comunes que rara vez aparecen en el titular: un importe mínimo de compra, y categorías excluidas —lo típico es que queden fuera las novedades, la electrónica, las tarjetas regalo o lo que ya está rebajado—. En las fichas de aquí las condiciones completas están en el desplegable de cada oferta, sin recortar.
5. Ha caducado
Un código que circula por internet puede llevar meses muerto: quien lo publicó no lo retira nunca. Es el problema de fondo del sector, y el motivo de que aquí cada entrada lleve su fecha de verificación a la vista y de que lo caducado pase el mismo día al archivo, con su fecha de caducidad escrita.
6. Ya lo has usado en esa cuenta
Muchos códigos son de un solo uso por persona. Y crear otra cuenta para reutilizarlo suele salir mal: los programas cruzan mucho más que el correo —método de pago, teléfono, dispositivo, dirección—, así que lo normal es que detecten la duplicidad, anulen la recompensa y, según las condiciones, cierren la cuenta. No compensa.
7. Es de otro país, o de la app y no de la web
Un código español puede no aplicar en la tienda de otro país del mismo grupo, y muchas promociones funcionansolo en la app o solo en la web, no en las dos. Si el código venía de una promoción de app, inténtalo desde el móvil antes de descartarlo.
Lo que no deberías hacer
Ni generadores de códigos —no existen: un código lo emite la tienda, no un algoritmo— ni pagar por un código. Nadie debería cobrarte por algo que la tienda reparte gratis, y quien lo hace no te está vendiendo un descuento, te está vendiendo humo. Cómo distinguir uno real de uno muerto está en la guía decómo detectar un código falso.
Si el que falla es uno de los nuestros
Dínoslo: cada ficha tiene un botón «¿no funciona?». Nos llega el aviso y lo revisamos. Si el código ha dejado de aplicar lo que promete, se retira y pasa al archivo el mismo día — no lo dejamos ahí «por si acaso». Puedes ver lo que está vigente ahora mismo en qué descuentos hay hoy.